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Instantánea

Foto de Manxo Teixeiro Jarsia
No conozco a Manxo. Vamos, si tenemos en cuenta el modo tradicional de conocer a las personas. Manxo lleva unos cuantos campeonatos haciéndonos fotos y tiene el gusto de hacérnolas llegar vía facebok o vía blog personal: racewalkingphoto.blogspot.com.es. Aún no he sido capaz de localizarlo en carrera para, al menos, verle su cara. Así son las cosas. En cualquier caso, y en la distancia del entramado ciber-espacial, me queda agradecer su dedicación y el que nos haga disfrutar de nosotros mismos y de nuestro trabajo por unos momentos.

Por ello, copio un texto de Saint-Exupéry que mi amigo Antonio me dio a conocer el otro día, creo que es oportuno sacarlo a relucir:

Mientras tanto, se me planteó el problema del sabor de las cosas. Y los de este campamento fabricaban vasijas de barro que eran bellas. Y los de este otro, las fabricaban feas. Y comprendí con evidencia que no había ley formulable para embellecer las vasijas. Ni con inversiones para el aprendizaje, ni mediante con­cursos y honores. Observé incluso que aquellos que trabajaban en nombre de una ambición distinta, por la calidad del objeto, aun­ si consagraban las noches a su trabajo, sólo lograban obje­tos pretenciosos, vulgares y complicados. Porque, de hecho, sus noches en vela las dedicaban a su venalidad; o a su lujuria, o a su vanidad, es decir, a sí mismos, y ya no se intercambiaban en Dios intercambiándose con un objeto convertido en fuente de sacrificio e imagen de Dios, donde las arrugas y los suspiros y los pesados párpados y las manos temblorosas de haber modelado tanto y las satisfacciones del atardecer después del trabajo y el desgaste del fervor van a confundirse. Pues sólo conozco un acto fértil, que es la oración; pero conozco también que todo acto es oración si es don de sí para llegar a ser. Es como el ave que construye su nido, y el nido es tibio; como la abeja que fabrica su miel, y la miel es dulce; como el hombre que moldea su vasija por amor a la vasija, es decir por amor, es decir por oración. ¿Crees en el poema escrito para ser vendido? Si el poema es objeto de comercio, ya no es poema. Si la vasija es objeto de concurso, ya no es vasija e imagen de Dios. Es imagen de tu vanidad y de tus apetitos vulgares. 
             A. de Saint-Exupéry.

Comentarios

José Osvaldo Fernández ha dicho que…
Eres un crack.
Ahora toca pasar del chip 50kms al microchip ligas de 5.000 mts

Un abrazo,
rafaballes ha dicho que…
Gracias Jose,

La semana que viene empiezo con la preparación del 20 de La Coruña, seguro que estoy a tope para las ligas.

Un abrazo.

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