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Jumilla 2015... Año dos...

Fotos cortesía de José Bermúdez
El de ayer no ha sido el 35 kms más rápido, ni siquiera ocupa plaza de podium en el conjunto de los pasos del 35 de los últimos 50 kms que he hecho, y que tengo constancia documental:

Benicàssim (2011): 2h 59'24'' (Paso)
Pontevedra (2012): 2h 59'39'' (Paso)
Montijo (2013): 3h 00'14'' (Paso)
Jumilla (2015): 3h 00'24''
Quarteira (2014): 3h 00'28'' (Paso)

Aunque puede resultar triste ver cómo otros años, llegado el 35, todavía me quedaban fuerzas para otros 15 kms, las circunstancias, las de los propios entrenamientos -con 80 kms a la semana- y las de las propias motivaciones -pensando más en la lucha de clases-, hacen que haya disfrutado del momento, de la disciplina, de los amigos.

No fue tampoco la mejor carrera en relación a las circunstancias fisiológicas. Apenas pude en los 10 últimos kms mojarme los labios. El estómago se me fue cerrando a partir del km 10 y en el 23 opté por el "modo 50 km", ritmo de 5 30, con poco desgaste, para poder, como no podía ser de otra manera, llegar a meta. En cualquier caso, el objetivo estaba claro: hacer un buen test -¡cómo me gusta esta palabra!- a ritmo de 5 minutos y llegar, de esta manera, hasta donde pudiera, pensando en un hipotético 50 kms -otra de mis grandes batallas ideológicas del momento- y plantarme en las 4 horas 10 minutos. La vida es sueño, que diría Calderón.

Ahora queda esperar. Son años de zozobra con respecto a los 50 kms. No se sabe que sucederá mañana, dónde se dará la competición, cómo debo organizar la temporada. En este sentido, hoy, quizás, concluye una temporada que nunca pareció comenzar. Me siento como un espectro que deambula de un lado para otro sin encontrar un lugar donde reposar mis penas, todo esto es sentido metafórico, claro está.


Comentarios

José Osvaldo Fernández ha dicho que…
El alto mando ha conseguido que, todo aquel que no se adapte a esta nueva marcha, sea un inadaptado.

El alto mando está, por tanto, a punto de autodestruir la disciplina.

El alto mando ordena; otros obedecen; nosotros nos alejamos.
Kiko Rodriguez ha dicho que…
Muchos animos, Rafa. A veces nos encontramos descolocados hasta que las aguas vuelven a su cauce.

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