Ir al contenido principal

Sobre el arte popular... 3

Sugiere mi amigo Antonio Alcalá la necesidad de trazar un concepto de arte popular más omniabarcante, que subraye lo específico del hombre, su humanidad. No está exento de razón. Es en el quehacer diario donde el hombre trata de superar su incompletud, busca su sentido. En este ámbito de lo esencialmente humano, cualquier clasificación, en nuestro caso del arte popular, se vuelve anodina, insustancial. Pero es parte del proceso comunicativo el alzar la mirada y tratar de insinuar, prima facie, a vuela pluma, el contorno, los trazos, de lo que se va a tratar. En ningún modo hablamos de objetos o ideas cosificadas, sino de líneas o bocetos provisionales que marcan el inicio de una discusión, mas no el final. Es por ello que me asalta la frase que oí decir no se a quién, ni dónde, ni cuándo, que sostiene que si Descartes no hubiera existido seguro que lo hubiésemos inventado. Sí, inevitablemente somos cartesianos, necesitamos la idea para comenzar, para poner en marcha el mecanismo, que no es más que el trato con los demás.

Siguiendo con la cuestión, Antonio asume que en ese marco de la esencia humana se sitúa la materialización del espíritu. Mi apuesta es inversa: la espiritualización de la materia, es decir, trascendencia sí, pero desde la inmanencia, desde la pertenencia a la materialidad. Es posible que al agonía unamuniana se mueva entre estas dos maneras de dar sentido a la vida: materializando el espíritu o espiritualizando la materia. Don Miguel, por lo leído en La agonía del cristianismo, no pareció decidirse.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Invención 12

La razón de tu misterio Se manifiesta en tu rostro, Seco, oscuro... Con esa mirada Que todo lo huye Que todo lo... Mata. Y no es mejor Que, sigilosamente, Me abandones. Dejes pasar la brisa Entre nuestros corazones Para así recuperar El fresco sabor De tus ilusiones. Pero mi barco se hunde, Entre tu rostro, Seco, oscuro...

Nacionalismo Musical: Isaac Albéniz, Enrique Granados y Manuel de Falla

La presente entrada trata sobre el nacionalismo musical español de principios del siglo XX, y más concretamente, sobre la obra de Isaac Albéniz, Enrique Granados   y Manuel de Falla. Nos acercaremos a ellos desde el punto de vista estético-filosófico, desde el cual expondremos los elementos o momentos sobre los cuales se articularía su nacionalismo musical. El primer momento tiene un carácter objetivo.   El compositor toma consciencia de cuáles son los materiales que va a utilizar en su obra. En este sentido, el nacionalismo musical español toma como fuente las melodías, ritmos y armonías típicas de su cultura. En algunos casos, esa consciencia llega de la mano de una recopilación exhaustiva de materiales de la música patria popular, y en otros, menos comprometidos en cierto modo, lo resuelven con una simple cita de algún elemento material y la consiguiente adaptación a los medios o procedimientos interpretativos hegemónicos del periodo. Este momento tiene un carácter ...

Sobre la armonía... 1

¿Cabe referir la armonía en el ámbito de otras artes que no sea la música? Ciertamente, hay que distinguir varios usos de este término que, en el ámbito de la música, a adquirido un carácter muy restrictivo:  el que hace referencia al estudio de la percepción del sonido en forma «vertical» o «simultánea» que se lleva a cabo mediante los acordes. Así, la armonía se refiere a una técnica, a un instrumento mediante el cual podemos organizar, articular, los sonidos. Implica un conjunto de reglas objetivas que explican el qué y cómo de los acordes. Queda al margen el posible estudio de las posibles relaciones entre otras objetivaciones de la música, sobre todo el ritmo, el timbre. Pienso, que la música se ha apropiado de la palabra armonía para designar a una técnica, un instrumento, un modo de organizar los materiales estrictamente musicales. En este sentido, la armonía no tiene relación con la pintura, ni con la escultura, ni con ninguna de las artes, por lo específicamente musical...