Rossini es unos de mis compositores mejor estimados, y es que tengo predilección por sus Oberturas. En líneas generales, las oberturas rossinianas tienen una forma tripartita, aunque yo prefiero hablar de una forma una bipartita antecedida de una introducción en tiempo lento. Esta introducción actúa como una llamada de atención, como esos anuncios previos al comienzo de la película que hacen que el público se vaya acomodando en sus butacas. El motivo o tema de esta introducción suele ser bastante sobrio, un sonoro y sencillo acorde interpretado por toda la orquesta al que le sigue una suave y sencilla melodía que, en cierto modo, trata de llevar a la calma al oyente después del susto que se lleva con el acorde inicial. Después de esta introducción, aparecen las dos partes de la obertura, siempre tienen carácter contrastante. El primera, suele utilizar un tema enérgico, varonil, atrevido, mientras que la segunda todo lo contrario, utiliza un tema dulce, femenino, sin estridencias. Esto...