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En torno a... "Claude Debussy y España" de Manuel de Falla

¿Es posible escribir música española sin pisar España? En primer lugar, habría que dejar claro qué entendemos por música española, o qué es lo que entendía D. Manuel de Falla al respecto. Sin duda, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, y a la vanguardia de lo que se viene en llamar la conformación de los mitos nacionales, la tarea de los compositores españoles fue la de crear las bases para la creación de una música típicamente española. Y no sólo eso, por si fuera poco, esa música debía tener un alcance universal con capacidad de traspasar cualquier frontera. Encontramos, pues, los dos polos en los que la modernidad ilustrada parece articular sus formas de hacer, incluida su música. Por un lado, la singularidad de la comunidad en la que los sujetos están inmersos en una compleja red de relaciones y, por otro, la universalidad de la humanidad en la que los sujetos se sienten como seres únicos y autónomos.
Claude Debussy ha escrito música española sin conocer España; mejor dicho,…
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En torno a... Pat Garret & Billy el Niño de Sam Peckinpah

En un contexto dado, el desarrollo de las fuerzas productivas siempre trae consigo cierto desacoplamiento de los sujetos. El mundo cambia, y con él, las normas y los valores, y llama a cada uno de los sujetos a subirse a ese cambio. Pero, hay casos en los que algunos sujetos se resisten a tomar el tren del avance so pena de la más triste condena. 
Los tiempos cambian, pero yo no- Billy el Niño Pat Garret y Billy el niño no sólo comparten un pasado común, sino que ven en el progreso que se impone a un enemigo mal encarado y difícil de vencer. Ante esa situación quedan dos opciones: la primera, la heterodoxa, consiste en dejarse llevar, adaptarse al momento, aunque eso suponga renegar de los valores que regían tu vida anteriormente; la segunda, la ortodoxa,  anclarse a esos valores pasados a toda costa. Tanto una como otra tendencia se nos presentan como contrapuestas.

Por tanto, en una crisis se nos presenta el problema a través de una disyuntiva: o lo tomas o lo dejas. Y es posible q…

En torno a... "El Idiota" de Fiodor Dostoyevski

Pecaría de inocente si empiezo diciendo que el límite de todo ser humano es la muerte. No es más que una perugrullada... pero, quizás sea eso, la manera como nos relacionamos con la muerte, lo que nos caracteriza a los seres humanos. Somos conscientes de ella y, de hecho, la vida no sería más que la manera de enfrentarnos a la muerte, no en el sentido de esquivarla, sino en el de transcenderla. El arte y la ciencia son, a grandes rasgos, los ejemplos más claros. Y, como el miedo a la muerte el libre, es lógico que el arte y la ciencia sean libres, es decir, que no puede haber una regla que determine de antemano cómo debe ser el arte y cómo debe ser la ciencia.

Entonces, ¿vale todo arte y toda ciencia? No, evidentemente. Y de esto trata "El Idiota", de que no todo vale. Precisamente, hay una frase del propio Dostoyevski que deambula, si me permites esta expresión, por el "imaginario colectivo": Si Dios no existe... todo está permitido; y si todo está permitido, la v…

En torno a... West side Story

En otros contextos (Prolegómenos-para-una-lucha-de-clases-8.html), venimos diciendo que la lucha de clases parte de la premisa de que una clase es la hegemónica, pero esa hegemonía no se actualiza como un interés de clase explícito, objetivado, sino que esa actualización puede y debe rastrearse entre las diferentes objetivaciones (clases) y sus relaciones. La idea es la siguiente: la clase hegemónica impone un tipo o modo de relación entre clase. Por lo tanto, lo que nos aparece como la lucha entre dos clases, la de los Jets (hijos estadounidenses de padres europeos), clase más o menos privilegiada, y la de los Sharks (los portorriqueños), la no privilegiada, debe leerse como el resultado del dominio de una clase hegemónica (que no se objetiviza en ningún contenido de clase explícito) sobre el resto (que se objetiviza en  diferentes ideologías concretas).
La ideología hegemónica es, en esencia, no ideológica, en el sentido de que no lucha contra otras ideologías, sino que las relacion…

De decantaciones y desbordamientos...

Como venimos diciendo, el lugar del antagonismo social fundamental es el reino de las necesidades privadas y se sostiene a través de un tipo de organización social de producción concreto. En un segundo momento, ese antagonismo social fundamental se desborda, decanta, en los demás niveles de la sociedad, el cultural, el estético, el religioso, abriendo la dimensión de lo público. Y la forma en la que se da ese desbordamiento/decantación es lo que llamamos lo político. Pero, la pregunta que se nos plantea es la siguiente, ¿cómo, y en qué sentido, una cuestión económica, que se refleja a través del antagonismo fundamental, puede dar lugar a ese espacio de lo político? En primer lugar, habría que diferenciar dos sentidos de lo económico. Por un lado, (1) lo económico haría referencia al hecho de que el hombre es un ser menesteroso, un ser obligado a satisfacer unas necesidades, en fin, un ser que necesita de un hogar; y por otro lado, (2) lo económico haría referencia a la cadena causal d…

Qué entiendo por república

Antes de empezar me gustaría detenerme un poco en el aspecto etimológico del término. El término república viene del latín, de res- (que significa cosa) y pública (que concierne a todos los ciudadanos, a lo común). En definitiva, la república trata de los asuntos que incumben a todos las personas que integrarían una comunidad política. Por extensión, la república sería el sistema político que se fundamenta en los aspectos comunes a todos los ciudadanos sin distinción de clases. La cosa pública, por tanto, implica ciertas ideas, y en esto seguimos a los ideales de la revolución francesa, de libertad, igualdad y fraternidad. Lo común se sostiene, sin duda, gracias a un marco legal de carácter universal o general. El ciudadano, bajo la república, no se somete a otra persona concreta, sino que se entrega a la ley. El gobierno de la república significa, por tanto, el gobierno de la ley.

Pero, ¿dónde queda el ámbito privado? Para llegar a lo privado vamos a dar un pequeño rodeo. Podemos de…

De Adorno a Lukâcs, y vuelta, pasando por Shostakovich

De Adorno a Lukàcs, y vuelta, pasando por Shostakovich Si algo me ha sorprendido en estos años de lectura de la obra estética de marxistas como Lukàcs y Adorno es la poca relevancia que tenía la música de Shostakovich. En Lukàcs la cosa es perdonable. En su voluminosa e inacabada Estética deja bien claro que lo suyo no es la música. Pero en Adorno, para los que amamos la música de Shostakovich, puede resultarnos extraño. Bien es cierto que sobre gustos no hay nada escrito, pero más allá de esto, y sabiendo que Adorno cuando hablaba de música, que ha sido mucho y con fundamento, lo hacía desde el punto de vista del teórico-crítico y no como un vulgar aficionado a deleitarse con los sonidos y sus armonías, vamos, lo que en términos decimonónicos se llamaría diletante, sería conveniente pensar, siempre aplicando nuestro método, el porqué de dicha ausencia y, si somos capaces, de considerar la posibilidad de que el mismo Shostakovich nos pueda aportar alguna solución a las antinomias, que …