Esta entrada nace a sugerencia de mi CaMaRaDa Pepe Fernández. Como es de bien nacidos el ser agradecidos, aquí están estas palabras en torno a este asunto: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/09/20/actualidad/1442777149_613998.html Decía Nietzsche que “el hombre ama dos cosas: el peligro y el juego. Por eso ama a la mujer, el más peligroso de los juegos”. Pues, a la luz del artículo, podríamos concluir que el pobre filósofo fue el más torpe de los jugadores, y esa torpeza acabara por hacer derivar al propio filósofo por la senda misógina. Que su carácter misógino esté relacionado con su filosofía, sobre todo con su idea de superhombre, o sobrehombre como se ha llegado a traducir, es un tema bastante complejo que, sin duda, no puede ser resuelto con una simple vuelta a las circunstancias familiares, sociales, etc., tal como parece pretender el autor del artículo. Desde mi modesta opinión, lo que está en juego es la relación de YO con el OTRO, y aquí un punto de vista ...
Y mi amor fue tomando forma, igual que una sonrisa tímida.