La dialéctica entre las nociones hombre entero y hombre enteramente trata de responder a la pregunta por el proceso creativo del arte. Lukács, entendiendo que toda obra nace de las experiencias sociales de los hombres, concibe el arte como el reflejo de la realidad, de modo que el objeto artístico queda vinculado a ésta tanto de manera afirmativa como negativa. Pero, ¿cómo se elaboran esas experiencias de la realidad? En primer lugar nos encontramos con el hombre entero, que se relaciona con la cotidianeidad. Éste marca o determina la visión total de la sociedad. Su vida, que va unida inseparablemente a las objetividades del mundo se muestran, salen a la luz, en los reflejos de la vida cotidiana, o sea, las normas, los objetos, etc. que nos rodean y nos determinan en nuestro día a día. El hombre entero se convierte en enteramente en el momento que se produce un estrechamiento y concentración en torno al medio homogéneo del arte, de cualquier arte. El hombre entero pasa a ser enter...