Antes de empezar me gustaría detenerme un poco en el aspecto etimológico del término. El término república viene del latín, de res- (que significa cosa) y pública (que concierne a todos los ciudadanos, a lo común). En definitiva, la república trata de los asuntos que incumben a todos las personas que integrarían una comunidad política. Por extensión, la república sería el sistema político que se fundamenta en los aspectos comunes a todos los ciudadanos sin distinción de clases. La cosa pública, por tanto, implica ciertas ideas, y en esto seguimos a los ideales de la revolución francesa, de libertad, igualdad y fraternidad. Lo común se sostiene, sin duda, gracias a un marco legal de carácter universal o general. El ciudadano, bajo la república, no se somete a otra persona concreta, sino que se entrega a la ley. El gobierno de la república significa, por tanto, el gobierno de la ley. Pero, ¿dónde queda el ámbito privado? Para llegar a lo privado vamos a dar un pequeño rodeo...
Y mi amor fue tomando forma, igual que una sonrisa tímida.